
Se encontró una correspondencia entre la administración de vacunas contra la Covid-19 y el aumento del 25% en las llamadas por problemas cardiovasculares, por parte de jóvenes y adultos de entre 16 y 39 años, que llegaron a las instalaciones de la sala de emergencias en Israel entre enero y mayo de 2021, en comparación con los períodos prepandémicos y prevacunados.
Los datos se publican en la revista Scientific Reports por Christopher Sun y Retsef Levi del Instituto de Tecnología de Massachusetts y Eli Jafe del Servicio de Medicina de Emergencia de Israel en Tel Aviv. Para el virólogo Francesco Broccolo, de la Universidad de Milano Bicocca, la novedad de este estudio está en el hecho de que «se basa en datos del mundo real, no extrapolados de ensayos».
La investigación se basó en llamadas a las instalaciones de la sala de emergencias de Israel después de casos de paro cardíaco y síndrome coronario agudo, registrados semanalmente y cuyos diagnósticos relacionados se verificaron más tarde. Los informes considerados en la investigación incluyen tres períodos: el primero, antes de la pandemia de Covid-19, incluye 2019 hasta febrero de 2020, el segundo corresponde al período pandémico en el que las vacunas aún no estaban disponibles (marzo-diciembre de 2020) y el tercero va de enero a mayo de 2021, cuando se administraron la primera y la segunda dosis de vacunas Covid-19 a RNA messengero (ARNm) en Israel.
Se supo que en este último período, en comparación con los anteriores, las llamadas a la sala de emergencias de personas de 16 a 39 años aumentaron un 25 % en comparación con los dos períodos anteriores. A la luz de esta situación, la vigilancia es imprescindible y debe considerar las llamadas a las instalaciones de la sala de emergencias junto con otros datos de salud e investigar las posibles causas. «Los datos reportados en esta investigación coinciden con lo que se ha observado hasta ahora en Alemania y Escocia, como señalan los autores de la obra – señala Broccolo – es un resultado que debería llamar la atención de los médicos y sujetos vacunados sobre los signos clínicos reportados en la población del grupo de edad entre 16 y 39 años».