
Tres docenas de los grupos empresariales más influyentes de Estados Unidos han unido fuerzas para pedir a la administración Biden que reanude las negociaciones con el régimen chino y reduzca inmediatamente los aranceles de importación. Según se informa, la medida fue motivada por un mensaje amenazante del régimen chino a los empresarios locales de que no avanzará en cuestiones comerciales hasta que Estados Unidos acepte el acuerdo comercial de la primera fase.
Grupos empresariales que representan a minoristas, fabricantes de chips, agricultores y otros piden a la administración Biden que reduzca los aranceles sobre la electrónica, la ropa y otros productos de fabricación china pagados por los importadores estadounidenses, informó Fox Business el viernes.
Los grupos escribieron conjuntamente una carta a Katherine Tai, la representante comercial de Estados Unidos, y a la secretaria del Tesoro Janet Yellen, diciendo que Beijing supuestamente había cumplido con «importantes puntos de referencia y compromisos» en el acuerdo comercial iniciado durante la era Trump.
«Una agenda comercial centrada en los trabajadores debe tener en cuenta los costos impuestos por los aranceles estadounidenses y chinos a los estadounidenses aquí y en casa y eliminar los aranceles que dañan los intereses estadounidenses», dice la carta.
Sin embargo, la realidad mostró que el 15 de enero marcó el primer aniversario de la firma de lo que prometió ser un importante acuerdo comercial entre las dos potencias económicas, Estados Unidos y China. Pero el régimen comunista no cumplió con sus compromisos desde el principio, y los resultados no fueron los mejores, como informó oportunamente el South China Morning Post (SCMP).
Además, la relación bilateral empeoró mes a mes a lo largo de 2020 debido a la pandemia causada por el virus del Partido Comunista Chino (PCCh).
La idea del acuerdo planeado y negociado por la administración Trump era poner fin a la guerra comercial y desarrollar una nueva relación bajo los principios del «comercio justo y recíproco».
Ambas partes se comprometieron a llegar a un compromiso sobre ciertas cuestiones. El gigante asiático se comprometió a comprar alrededor de 200 000 millones de dólares en bienes estadounidenses durante dos años, incluidos 50 000 millones de dólares en productos agrícolas, 50 000 millones de dólares en energía y 75 000 millones de dólares en manufactura.
A su vez, Estados Unidos redujo a la mitad los aranceles sobre importaciones chinas por valor de 120 000 millones de dólares al 7,5 % y canceló gravámenes adicionales.
Sin embargo, un año después de firmar la primera fase del acuerdo, el régimen chino no ha cumplido con sus compromisos de compra, y el déficit comercial de Estados Unidos con la potencia asiática ha aumentado.
Con la nueva administración, surgió la pregunta de cómo continuarían las relaciones comerciales con el gigante asiático y, sobre todo, si Estados Unidos mantendría las duras demandas impuestas por la administración anterior al régimen chino, lo que permitió, entre otras cosas, el desarrollo histórico de la economía nacional en un proceso inusual y explosivo de sustitución de importaciones.
Hasta ahora, la administración Biden no ha indicado si tiene intención de mantener los aranceles sobre los productos chinos o cómo abordará la relación bilateral en los próximos meses.
Según informó Fox Business, la Sra. Tai se reunió en privado el jueves con ejecutivos de grandes empresas de la Costa Oeste durante una parada en Seattle. Expresó su simpatía por la solicitud de los empresarios de que la administración complete una revisión de las políticas comerciales con China. Aún así, no ha dado ningún detalle sobre la política en desarrollo o cuándo se publicará.
Por su parte, la Sra. Yellen ha dicho que ve los aranceles como económicamente dañinos. Aún así, otros funcionarios de la administración han dicho en privado que sus comentarios no tenían la intención de señalar un cambio en la política comercial de Estados Unidos.